Puro · Julianna Baggott
Pure · Puro #1
Roca (RHM) · 2012 · 428 pág.
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Pressia apenas se acuerda de las Detonaciones y menos todavía de cómo era la vida en el Antes. En el armario donde duerme, entre los escombros de una antigua barbería piensa en cómo el mundo se transformó en ceniza, polvo, cicatrices, quemaduras y cuerpos dañados, fundidos con objetos extraños. Están aquellos que se escaparon de la Apocalipsis sin daño alguno, los Puros. Viven a salvo, dentro de la Cúpula que protege sus vidas, seres superiores y sanos. Pero Perdiz, cuyo padre es uno de las personas más influyentes de la Cúpula, se siente aislado y solo. Cuando por casualidad escucha unas palabras que le indican que su madre podría continuar viva, Perdiz lo arriesga todo, incluida su vida para salir a buscarla. Y ahí es cuando se topará con Pressia…
«Quema a un puro y mira cómo berrea.
Cógele las tripas y hazte una correa.
Trenza su pelo y hazte una cuerda.
Y haz jabón de puro con la tibia izquierda.»
Detonaciones. Destrucción masiva. Mutación genética. Fusiones imposibles. Muerte. Eso es lo que le espera a todas aquellas personas que quedaron fuera de la cúpula. Algunos se aferran a la esperanza de que algún día sus hermanos que lograron escapar regresen por ellos, y el Antes se convierta en el ahora. En la cúpula la vida es totalmente opuesta, todos los habitantes son Puros y el gobierno potencia las habilidades tanto físicas como mentales de los jovenes; no se han olvidado de los de afuera, pero para ellos no son más que monstruos y salvajes, Miserables seres que no tienen lugar en su mundo sin viento, tumbas, ni pasado.
Así es cómo funciona el olvido: eliminando el pasado y no hablando nunca de él.
MAGNÍFICO. Así es el poder de descripción de Julianna Baggott en
Puro, puedo contar con los dedos de mis manos los libros que han tenido la capacidad de proyectar en mi mente cada detalle de un mundo del que no conozco nada. Las distopías tienen ese reto:
el convencer al lector de lo que está leyendo es posible, que esa variación de nuestro mundo está a años de distancia pero sigue ahí, presente, vivo, un futuro en potencia.
Baggott crea un mundo en el que no hay muchos detalles descuidados, desde el cambio en el aire hasta las mutaciones moleculares que han permitido la supervivencia de los humanos mediante la fusión con objetos inanimados, animales y otras personas; algunos son los suficientemente humanos para continuar con una vida "normal" dentro de su ciudad destruída, otros son más animales o parte de la naturaleza que humanos, se funden con la tierra o las piedras y están siempre ocultos y dispuestos a atacar.
—Es bonita la cicatriz —le dice el chico.
El corazón le da un vuelco y se lleva la cabeza de muñeca al pecho.
—¿Bonita? Es una cicatriz.
—Es una señal de haber sobrevivido.
Pressia y Perdiz son nuestros protagonistas, ella es uno de los habitantes que ha quedado fuera de la cúpula, una Miserable de rasgos asiáticos con la cabeza de una muñeca fusionada en lo que debería ser su mano y que vive en lo que solía ser una vieja barbería con su abuelo. Pressia sueña con el Antes y todo lo que simboliza, pero todo cambia cuando cumple los 16 y debe comenzar a ocultarse para que la ORS (el equivalente a las fuerzas militares fuera de la cúpula) no la capture y, probablemente, mate. Pressia es decidida, orgullosa (demasiado a veces), algo ingenua al principio y probablemente el personaje que más evoluciona a lo largo de la historia. Perdiz es el polo opuesto, es un Puro de la cúpula e hijo de una de las personas más influyentes en este lugar. Perdiz es un chico de ojos grises que sufre de un fallo en su "programación" conductual, por lo que se ha convertido en una decepción para su padre y que decide escapar cuando se entera de que su madre podría estar viva. Perdiz es un muchacho decidido, a quien Pressia considera débil y algo torpe por no saber cómo manejarse fuera de la cúpula, pero desmuestra ser mucho más de lo que todos esperaron.
La historia está contada a través de los puntos de vista de Pressia, Perdiz, Il Capitano y Lyda. Il Capitano es probablemente uno de mis
personajes favoritos en la historia aunque tuviera la menor cantidad de capítulos; es un miembro de la ORS y
al momento de las Detonaciones se encontraba con su hermano menor —Helmud— a su espalda por lo que terminó fusionado a él; es Helmud ha quien ha odiado por años luego de tener que cargar con él durante toda su vida, pero también es a quien ama por darle la fortaleza para continuar.
Lyda es quien menos me ha gustado en todo este cuento, sus capítulos eran poco interesantes y
su relación con Perdiz no pasó jamás de la superficialidad (aunque la autora intente darle otro aire).
Bradwell es quien cierra el círculo de personajes más relevantes (aunque no disfrutemos de su POV), y
es un Miserable que está fusionado con tres aves en su espalda. Bradwell
es algo así como un líder de quienes no creen en la cúpula, y quien ayuda a Pressia y Perdiz cuando más lo necesitan. Realmente espero saber más de él en el siguiente libro, ya que tampoco pasa de ser un personaje algo pesado y superficial, con un protagonismo algo forzado.
—Vale, entonces un recuerdo. ¿Tiene que ser feliz?
—No. Prefiero que sea verdadero a que sea feliz.
Amasoides (varios seres humanos fusionados), insectos de metal, animales que no es posible reconocer luego de las mutaciones que sufren a lo largo de varias generaciones, arbustos que en lugar de hojas tienen cabello, seres humanos con partes de motores/joyas/cristal/armas/niños, soldados que juegan a cazar a los miserables, son algunas de las cosas que podrán experimentar en las páginas de Puro, una historia dura, cruel, estremecedora —con escenas de un tinte casi grotesco y otras que muestran que aún es imposible descubrir la belleza en los detalles— que se desarrolla con un ritmo a veces algo pausado y mucha descripción, algo que puede hacer que para algunos este libro no sea lo más indicado pero que para mí significó una diferencia entre un mundo pobremente construído y una novela que se ha ganado mi admiración por el cuidado que demuestra de parte de Julianna Baggott para crear algo absolutamente creíble. Oh, se me olvidaba, por primera vez ¿? el romance —aunque está presente— no se desarrolla entre nuestra pareja protagonista y no se apodera del eje principal *APLAUSOS*.
Puro es una historia que se lee, vive y reflexiona; que desde la base de un mundo distópico (que tantos otros autores han explotado) desborda originalidad y que no teme romper con los moldes de lo conocido, una historia de supervivencia donde la amistad, la familia y la lealtad llevan a nuestros personajes a nuevos límites y con final lleno de verdades reveladas que no hacen más que plantear nuevas interrogantes en las vidas de nuestros protagonistas y que espero sean respondidas en Fusión.
Julianna Baggott
Julianna Baggott es novelista, ensayista y poeta. También escribe bajo seudónimos Bridget Asher y N E Bode. Ha publicado dieciséis libros en los últimos diez años. Su carrera empezó cuando a los veintidós se editó su primer libro, justo después de licenciarse en la universidad. Su obra ha sido traducida a más de treinta lenguas. Vive en Florida con su marido y sus cuatro hijos donde enseña escritura creativa en la universidad del estado.