Sueños de dioses y monstruos, Laini Tailor
Dreams of Gods & Monsters · Hija de humo y hueso #3Alfaguara · 2014 · 616 págs.
Goodreads
Érase una vez un tiempo en el que solo existía la oscuridad. Y monstruos grandes como mundos vagaban por ella.
Hasta que llegó un amor tan poderoso que unió todos los mundos... con puntadas de luz.
Sinopsis completa en Goodreads
No sé si piensan igual que yo, pero creo que lo mejor del libro final de una trilogía/serie es que de una u otra forma los conflictos que el autor creó deben resolverse de algún modo (que ese modo nos guste o disguste es otra cosa). Dicho esto puedo adelantarles que Sueños de dioses y monstruos me ha entregado un final satisfactorio. No es explosivo, perfecto, ni completamente cerrado, pero en general me ha dejado contenta (y lo agradezco).
Aquel día —el nueve de agosto—, la historia se dividió abruptamente en un antes y un después, y nadie olvidaría jamás dónde estaba cuando «aquello» empezó.
A diferencia del segundo libro -que tuvo un ritmo muy pausado- SdDyM transcurre en gran parte en un par de días... bueno más que eso, Laini Taylor marca las horas que han transcurrido desde el último gran suceso del libro anterior (que no mencionaré because spoilers, solo diré que es algo grande) y eso da una sensación de urgencia por la gran cantidad de cosas que suceden en un tiempo tan reducido. Por esto mismo no sé si Laini Taylor es una genio o simplemente está loca, porque contar un par de días en más de 600 páginas —introduciendo además nuevos personajes con historias paralelas que se entrelazan con la principal— puede jugar a favor o en contra dependiendo del lector.
El tercer libro de la trilogía cuenta con la aparición de todos los personajes que conocimos en los libros anteriores y aunque Karou y su historia con Akiva siguen siendo el eje principal, yo agradezco la existencia de este libro por el protagonismo que toma Ziri, el último de los Kirin. Hubo momentos al principio en que a pesar de todo el libro se me estaba haciendo demasiado lento y pesado, pero Bárbara de Libros y misterios me dijo: Continúa, hazlo por Ziri (y se negó a darme spoilers), así que tuve que seguir leyendo y una vez que pasé la marca de las 100yalgo páginas toda mi concentración estaba en la historia. Mi querido y adorable Ziri es uno de los personajes que tiene un desarrollo creíble para el tiempo en que se desarrolla la historia, es probablemente la persona menos egoísta de toda esta trilogía y es imposible no esperar y cruzar los dedos porque tenga un final feliz.
Zuzana y Mik también están de vuelta y aportan el humor que aleja un poco la historia de todo lo que es la tensión de los bandos enemigos y la preparación de una batalla. Laini Taylor integró a una inofensiva pareja de humanos que se ganaron la confianza de tanto quimeras como ángeles y pasaron de ser secundarios a una parte esencial de la trama. Ahora, además de TODOS los personajes que ya conocíamos, la autora agregó a una científica humana llamada Eliza que en un principio no guarda demasiada relación con la trama (y, sinceramente, entorpece el ritmo de la historia) pero que también juega un papel importante en el descenlace. No me desagradó, pero creo que pudo haberla integrado antes a la historia para que no fuera un elemento comodín.
De momento todo bien, pero ahora vamos al gran "pero" de este libro. Los títulos de la trilogía nos han dicho mucho de la historia, por lo que cuando se anunció "Sueño de dioses y monstruos" yo esperaba... bueno, dioses y monstruos (metafóricos, reales, idk, solo quería que fuera algo aposteósico) y de pronto me encuentro en la página 500 y todavía no ha pasado nada que me haga decir 'este libro es memorable' o '¡qué gran final de trilogía!'. Entonces llegan las páginas finales y todo lo que me encuentro son situaciones anticlimáticas (¿recuerdan como se sintieron esperando la batalla épica en Amanecer? Bueno, así me sentí), verdades que llegaron tarde, secretos que pudieron ser más y un final que me dejó contenta pero a la vez decepcionada, lo que para ser sincera resume toda mi experiencia con esta trilogía.
Sueños de dioses y monstruos es un buen final para una trilogía que contó la historia de un amor que sobrevivió a un antagonismo entre enemigos mortales, el paso del tiempo, la muerte y nuevas dificultades luego de un reencuentro esperado. Una historia sobre el amor, la amistad y el perdón que se desarrolla en paisajes coloridos y mágicos —unos reales y otros inventados— y que se disfruta aunque sea por el simple placer de disfrutar el estilo de la autora, que es para mí el rasgo más especial de Hija de humo y hueso. ¿Quedaron cosas en el aire? Sí, y si quieren saber cuáles fueron y qué tan feliz fue el final, bueno, tendrán que leer el libro ;)
El tercer libro de la trilogía cuenta con la aparición de todos los personajes que conocimos en los libros anteriores y aunque Karou y su historia con Akiva siguen siendo el eje principal, yo agradezco la existencia de este libro por el protagonismo que toma Ziri, el último de los Kirin. Hubo momentos al principio en que a pesar de todo el libro se me estaba haciendo demasiado lento y pesado, pero Bárbara de Libros y misterios me dijo: Continúa, hazlo por Ziri (y se negó a darme spoilers), así que tuve que seguir leyendo y una vez que pasé la marca de las 100yalgo páginas toda mi concentración estaba en la historia. Mi querido y adorable Ziri es uno de los personajes que tiene un desarrollo creíble para el tiempo en que se desarrolla la historia, es probablemente la persona menos egoísta de toda esta trilogía y es imposible no esperar y cruzar los dedos porque tenga un final feliz.
Los ojos de Akiva eran calor y luz, y deseó permanecer allí para siempre. Mañana, el apocalipsis.
Esta noche, el sol.
Zuzana y Mik también están de vuelta y aportan el humor que aleja un poco la historia de todo lo que es la tensión de los bandos enemigos y la preparación de una batalla. Laini Taylor integró a una inofensiva pareja de humanos que se ganaron la confianza de tanto quimeras como ángeles y pasaron de ser secundarios a una parte esencial de la trama. Ahora, además de TODOS los personajes que ya conocíamos, la autora agregó a una científica humana llamada Eliza que en un principio no guarda demasiada relación con la trama (y, sinceramente, entorpece el ritmo de la historia) pero que también juega un papel importante en el descenlace. No me desagradó, pero creo que pudo haberla integrado antes a la historia para que no fuera un elemento comodín.
¿Qué significado tiene la palabra «verdadero» cuando se refiere a un rostro? Solo las almas son verdaderas y cuandolas sueltas al aire se desvanecen [...]. Las hogueras se apagan y el mundo se torna más sombrío.
¿Cómo ha podido tardar tantos años en apreciar el valor de la vida?
De momento todo bien, pero ahora vamos al gran "pero" de este libro. Los títulos de la trilogía nos han dicho mucho de la historia, por lo que cuando se anunció "Sueño de dioses y monstruos" yo esperaba... bueno, dioses y monstruos (metafóricos, reales, idk, solo quería que fuera algo aposteósico) y de pronto me encuentro en la página 500 y todavía no ha pasado nada que me haga decir 'este libro es memorable' o '¡qué gran final de trilogía!'. Entonces llegan las páginas finales y todo lo que me encuentro son situaciones anticlimáticas (¿recuerdan como se sintieron esperando la batalla épica en Amanecer? Bueno, así me sentí), verdades que llegaron tarde, secretos que pudieron ser más y un final que me dejó contenta pero a la vez decepcionada, lo que para ser sincera resume toda mi experiencia con esta trilogía.
Este día no murió nadie en el mundo. Nació un león. Las mariquitas almorzaron pulgones. Una chica enamorada fantaseó toda la mañana, descuidando sus tareas, y ni siquiera la regañaron.
¿Qué había más fantástico que un día aburrido?
Sueños de dioses y monstruos es un buen final para una trilogía que contó la historia de un amor que sobrevivió a un antagonismo entre enemigos mortales, el paso del tiempo, la muerte y nuevas dificultades luego de un reencuentro esperado. Una historia sobre el amor, la amistad y el perdón que se desarrolla en paisajes coloridos y mágicos —unos reales y otros inventados— y que se disfruta aunque sea por el simple placer de disfrutar el estilo de la autora, que es para mí el rasgo más especial de Hija de humo y hueso. ¿Quedaron cosas en el aire? Sí, y si quieren saber cuáles fueron y qué tan feliz fue el final, bueno, tendrán que leer el libro ;)
Gracias a PRH por el ejemplar
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¡Happy New Year! Sí, es 3 de enero pero no pueden esperar de mí que estuviera aquí antes de hoy. Espero que pasaran unas lindas fiestas y que 2015 sea un gran año para todos ;)
