Mi Realidad de Tinta

El bosque oscuro (CIxin Liu)

El bosque oscuro, Cixin Liu

黑暗森林 Trilogía de los tres cuerpos #2
Nova 2018 576 págs.
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El bosque oscuro es la inquietante continuación de El problema de los tres cuerpos, el fenómeno editorial chino que ganó el Premio Hugo 2015 a la mejor novela.

Bienvenidos a una magistral historia sobre la tensa espera de la humanidad ante una futura invasión alienígena.

La Tierra tiene cuatro siglos para defenderse de lo inevitable: la llegada de los trisolarianos. Los colaboracionistas humanos pueden haber sido derrotados, pero los sofones permiten a los extraterrestres acceder a la información de la humanidad, dejando al descubierto toda la estrategia de defensa. Solo la mente humana sigue siendo un secreto, y ahora también la clave de un plan de urgencia.

«Si os destruyo, ¿a vosotros qué podría importaros?»

Tardé TANTO en terminar este libro porque decidí llevarlo cada vez que salí de vacaciones —primero en febrero y ahora a fines de octubre— olvidado que es un libro que requiere de mi completa atención para disfrutar de la historia, por lo que rodeada de distracciones se me hacía pesado pero ahora que pude dedicarle la atención que merece recordé lo impresionante y confuso que fue ese primer libro y cómo su continuación se construye sobre eso para volver a sorprendernos 200 años después. ¡Ojo con los spoilers de El problema de los tres cuerpos!

Luego de que la existencia y próxima invasión  de Trisolaris se hiciera pública al final de El problema de los tres cuerpos, la Tierra ha entrado en la Era Crítica. En este nuevo periodo donde el pánico, desesperanza e instintos de supervivencia se apoderan de la gente las organizaciones de las Naciones Unidas dan con una forma desesperada de intentar salvar a la humanidad o al menos prepararla para la batalla del día del Juicio. Con Trisolaris a 400 años de viaje de distancia y con el bloqueo de los sofones —partículas que se manifiestan en once dimensiones y pueden ver todo e incluso detener cualquier avance científico-tecnológico— la esperanza del planeta se asienta en el "proyecto vallados", donde 4 personas son elegidas para idear planes secretos sin escatimar en recursos.

A mí, cuando sé dónde estoy, el mundo se me vuelve tan pequeño como un mapa; en cambio, cuando lo ignoro me parece que no tiene límite.

Pero la organización terrícola-trisolariana continúa con vida y sus miembros ahora reciben información directa de Trisolaris para asegurar su victoria sobre la humanidad. Ellos crean entre sus filas a los desvalladores, personas cuya misión es descubrir de forma precisa los planes de los vallados para dejarlos obsoletos y acabar con cada intento de resistencia del planeta ante los invasores. Luo Ji —quien conoció a Ye Weinje y descubrió cómo fue ella quien condenó a la Tierra— es uno de los elegidos. Rey Díaz, un hombre latinoaméricano con tendencias de dictador es otro, el neurocientífico Bill Hines el tercero y Frederick Tyler, antiguo secretario de defensa, el último. Cada plan refleja la personalidad y especialidad de cada uno de los elegidos, y aunque vamos leyendo sobre ellos trocito a trocito, no es hasta que un desvallador aparece que realmente entendemos qué pasa por la mente de cada uno de ellos.

Los primeros años de la Era de la Crisis, que abarcan las primeras dos partes del libro (alrededor de 350 páginas) se sienten muy confusas y esa es parte de la culpa de que haya tardado tanto en terminar el libro. No es que sea mala o lenta, la verdad es que los vallados en general son interesantes, pero Luo Ji —uno de mis personajes favoritos del libro pasado, que siempre destacó por su inteligencia— pasa toda esa parte obsesionado con una mujer imaginaria y negándose a trabajar, y toda esa trama se siente ¿falsa? Tampoco ayuda el que el libro no esté divido en forma de capítulos como es lo convencional y no hay una sensación de pausa en ningún momento. De forma paralela a los vallados están las acciones de Zhang Beihai, uno de los oficiales de la fuerza espacial que está siguiendo su propia agenda para cumplir un plan indeterminado que no se relaciona con los vallados pero sí con la supervivencia de la humanidad.

Seguir con vida no es suficiente para garantizar la supervivencia. La mejor forma de garantizarla es el desarrollo.

La ambición de El bosque oscuro es grande, y creo que el autor se aleja un poco de la física más compleja del primer libro para dar lugar a especulaciones espaciales y pintar una imagen clara del caos que una situación de este calibre crearía en la humanidad. Si tan solo sus personajes no fueran tan bi-dimensionales. El libro anterior se nutría de la historia de Ye Weinje para atraernos, pero aquí nadie es particularmente atractivo y hasta que aparece Da Shi —el policía del libro anterior— ese es uno de los problemas principales con este segundo tomo. PERO, y este es un gran pero, para mí el fuerte de este libro está más en las acciones que en los personajes mismos y toda la historia cobra vida en esa tercera parte. El mísmisimo Bosque Oscuro.

¿Por qué recién ahí? Porque es donde nuestra imaginación toma el rol de protagonista, donde dejamos cualquier intento de extrapolar nuestra realidad y tecnología con lo que el autor nos está diciendo cuando de pronto saltamos 200 años al futuro —la mitad del tiempo de viaje de la flota trisolariana— para descubrir lo que el paso del tiempo ha cambiado no sólo en la tecnología sino también en las personas. No puedo entrar en más detalles porque todas las grandes revelaciones están llenas de spoilers, pero sí puedo decirles que aquí se encuentra una de las escenas más brutales de la trilogía hasta ahora y está tan bien descrita que podía ver cada detalle de lo que ocurría en mi cabeza. WOAH.

El universo es un bosque oscuro. Cada civilización es un cazador armado que recorre el bosque como un fantasma, apartando delicadamente las ramas que le impiden el paso, intentando moverse sin emitir sonido. Incluso respira con mucho cuidado. El cazador debe ser precavido, porque el bosque está lleno de otros cazadores secretos como él.

Así que sí, es un libro que al igual que su predecesor es algo difícil de seguir en un principio, pero que una vez que ya deja claro su rumbo destaca por las innovadoras ideas del autor. Yo por lo menos estoy enganchadísima con lo que sucederá en el capítulo final, aunque agradecería el regreso de una perspectiva femenina —que no sea de la mujer imaginaria que parecía más robot que mujer—, más trisolarianos y nuevas escenas en el espacio.

Gracias a Penguin Random House por el ejemplar

Otras ediciones

 黑暗森林 (三体, #2)黑暗森林 (三体, #II)Темный лес (В память о прошлом Земли #2)黑暗森林 (三體 ,#2)

Salir a fines de octubre —¡fui hasta a la FILSA aunque no estaba planeado!— me atrasó un montón, así que ahora por fin estoy lista para empezar El fin de la muerte antes de que se publique Fuego y sangre y se robe toda mi atención 🙊

Jaque al psicoanalista (John Katzenbach)

Jaque al psicoanalista, John Katzenbach

The Analyst II El psicoanalista #2
Ediciones B 2018 440 págs.
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Han pasado cinco años desde que el doctor Starks acabó con la pesadilla que casi le cuesta la vida y que arrasó con todo lo que había sido hasta entonces, descubriéndole las facetas más oscuras del alma humana, también la suya.

Desde entonces, ha logrado reconstruir su vida profesional y vuelve a ejercer de psicoanalista instalado en Miami y atendiendo a adolescentes con graves problemas psicológicos y también a pacientes adinerados de la sociedad de Florida.

Sin embargo, una noche, cuando entra en su consulta, descubre tumbado en el diván a aquel al que había dado por muerto: Rumplestilskin ha vuelto y esta vez no busca acabar con él sino solicitar su ayuda. Por supuesto, no va a aceptar un no por respuesta.

«¿Os satisface la muerte? ¿O la vida?»

So... esto no debería ser demasiado largo porque es más una continuación de la reseña anterior que un comentario totalmente nuevo. ¿Necesitaba El psicoanalista una continuación? Para ser honesta, no, y ciertamente no esta que queda algo corta respecto al primer libro que tampoco me impresionó demasiado. Pero Nicky Stark y el Sr. R están de regreso y ahora ¿trabajando juntos?

El psicoanalista nos mostró la historia del enfrentamiento entre el doctor Frederick Stark y el sr. R, quien estaba empeñado en vengarse del doctor que había arruinado su vida. Con la ayuda de su sus hermanos menores —Virgil y Merlin, actriz y abogado— destruyeron la vida del médico de 53 años lentamente, enterrando su credibilidad, amenazando a miembros de su familia, creando falsa evidencia de su participación en abusos y daño a sus pacientes. Pero el doctor no se dejó aplastar por completo y poco a poco empezó a utilizar sus años de experiencia como psicoanalista para adelantarse a los movimientos que este psicopata parecía haber estado planeado desde hace años y que acaba con una confrontación en la que el médico pasa de presa a cazador, donde dispara a Rumpelstiltskin durante su último día de plazo y amenaza a los complices para poder recuperar su vida. No sabíamos mucho más de ellos, pero el doctor ha estado 5 años esperando que el hombre a quien tal vez asesinó vuelvan a aparecer.

Aunque poco a poco su reputación se recupera volver a su vida anterior por completo se le hace imposible y su mismo trauma lo ha empujado a trabajar con pacientes con estrés postraumático: niños post huracán en Nueva Orleans, habitantes de Haití luego del terremoto, escuelas luego de tiroteos. Ahora instalado en Miami ocupa algunas de sus horas con pacientes ricos y eso le permite dedicar parte de su tiempo al ala de psiquiatría infantil de un hospital. Pero el día del quinto aniversario en que engañó a la muerte el doctor regresa a su consulta para encontrar al mismísimo Sr. R/Rumpelstiltskin/Zimmerman en el diván, apuntándolo con el arma que Ricky guarda en su cómoda y pidiendo se ayuda. Sus hermanos han estado recibiendo amenazas que lo hacen pensar en que alguien está tras él, y como la muerte siempre es un juego, decide reclutar a la única persona que lo ha vencido en él. ¿El premio? Desentenderse por siempre del trío.

Jaque al psicoanalista es una novela policial más, donde el doctor Stark toma literalmente la posición de detective pero donde sus convenientemente sincronizadas conclusiones se justifican por su trasfondo profesional. ¿Es un mal libro? Not really, pero es una repetición casi idéntica de la fórmula del primer libro que corre con la desventaja de ya no tenernos adivinando quién es exactamente el señor R o de lo que es capaz. El tipo malo es un asesino, lo sabemos. Virgil y Merlin siguen sus esquemas hasta el final, lo sabemos. Odian a Ricky, lo sabemos. Todo este conocimiento previo de los personales no les da mayor profundidad y solo provoca que los giros en la trama no tengan ni la mitad del impacto que la primera parte.

Si no han leído El psicoanalista recomendaría leer esta segunda parte sin necesariamente ponerse al día con él porque la historia pasada —todo el contexto que realmente necesitan— se resume en el primer capítulo y no tiene mayor relevancia, eso también les permitirá disfrutar de la historia sin ir tres pasos por delante del autor, que no se alejó del molde que le funcionó 15 años atrás. Agradezco al menos la participación de nuevos personajes que forman parte de la vida de Ricky aunque este insiste en no hacerle caso a las letras de las canciones los Beatles como I get by with a little help of my friends! intentando resolver todo por sí mismo. Un libro que medó esperando mucho más pero probablemente sea perfecto para quienes se enamoraron de Ricky Stark en el primer libro.

Gracias a Penguin Random House por el ejemplar


(No hay otras ediciones en Goodreads??? I'm Shook. Pero ahora me voy a leer Kingdom of Ash porque llevo años esperando que Sarah J. Maas termine Throne of Glass!)

El psicoanalista (John Katzenbach)

El psicoanalista, John Katzenbach

The Analyst El psicoanalista #1
Ediciones B 2005 460 págs.
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«Feliz cumpleaños, doctor. Bienvenido al primer día de su muerte.»

Así comienza el anónimo que recibe Frederick Starks, psicoanalista con una larga experiencia y una vida tranquila. Starks tendrá que emplear toda su astucia y rapidez para, en quince días, averiguar quién es el autor de esa amenazadora misiva que promete hacerle la existencia imposible. De no conseguir su objetivo, deberá elegir entre suicidarse o ser testigo de cómo, uno tras otro, sus familiares y conocidos mueren por obra de un asesino, un psicópata decidido a llevar hasta el fin su sed de venganza.

Dado un inesperado giro a la relación entre médico y paciente, John Katzenbach nos ofrece una novela en la tradición del mejor suspense psicológico.

«Tememos que nos maten. Pero es mucho peor que nos destruyan.»

Quince años tras su publicación original El psicoanalista continúa ganándose a los lectores que disfrutan del suspense y este mes llegó a nuestras tierras su segunda parte Jaque al psicoanalista. Ese fue el impulso que necesité para leer por fin ese primer libro que tenía esperándome desde hace algún tiempo. Corría en mi contra el hecho de que mi hermano está a un par de semestres de ser psicólogo y no le tiene demasiado cariño al psicoanálisis así que mi bias indudablemente me hizo un poquito más cínica ante la historia y no la disfruté tanto como el resto del mundo parece hacerlo.

«Usted arruinó mi vida. Quizá no sepa cómo, por qué o cuándo, pero lo hizo. Llenó todos mis instantes de desastre y tristeza. Arruinó mi vida. Y ahora estoy decidido a ajustarle las cuentas, sencillamente. Pero me di cuenta de que eso era demasiado sencillo. Es un objetivo patéticamente fácil, doctor. Acecharlo y matarlo no habría supuesto ningún desafío. Y, dada la facilidad de ese asesinato, no estaba seguro de que me proporcionara la satisfacción necesaria. He decidido que prefiero que se suicide.»

El doctor Frederick Stark —Ricky como preferiría que le dijeran los más cercanos aunque jamás se los dice— vive una vida solitaria y bastante monótona. Psicoanalista desde hace más de un cuarto de siglo, estableció su consulta en su juventud y nunca la trasladó de lugar, creando sus espacios personales tras la barrera de un par de puertas. La muerte de su esposa —quien perdió una larga batalla contra el cáncer— lo ha dejado solo, sin demasiado contacto con el resto de su familia y con la rutina diaria de sus pacientes hasta que llegan sus vacaciones y puede alejarse por un par de semanas de todo. Su cumpleaños 53 marca un día que trae recuerdos y miedos algo irracionales: su padre murió a los 53, ¿irá a superar él esta edad?

Y entonces su rutina se interrupe cuando al final de la sesión con Roger Zimmerman, siempre la última del día, suena el timbre que anuncia la llegada de un nuevo paciente algo que nunca antes ha ocurrido. Lo extraño es que cuando llega al vestíbulo lo único que encuentra es carta de alguien que afirma haberlo conocido en su pasado y que está empeñado en vengarse de él por haber arruinado su vida. Dice llamarse Rumplestiltskin y no desea matar a Ricky —eso sería demasiado sencillo— sino que él mismo acabe con su vida. ¿Cómo lograrlo? Dándole un plazo de 15 días para descubrir quién es el señor R y amenazando con hacer daño a alguien de su familia, sólo para que el doctor note que esto no es un juego sin consecuencias y que su participación no es voluntaria. Poco a poco y con la ayuda de Virgil y Merlin, el señor R comenzará a destrozar la vida de Ricky Stark, hasta que el mismo doctor llega a un punto de quiebre y las cosas comienzan a cambiar.


¿No estás de acuerdo en que hasta la venganza más terrible empieza con una simple pregunta? 

Es imposible no reconocer que El psicoanalista atrapa al lector de forma casi inmediata y lo mantiene en un constante estado de ansiedad por querer saber quién es el señor R, e impotencia por lo sencillo que es para este personaje destrozar la carrera y vida del doctor. Pero la verborrea descriptiva de Katzenbach, sobre todo durante las primeras 100 páginas, puede ser algo difícil de superar... la pseudo-psicología también. Pero si son capaces de dejar eso de lado, probablemente se enamorarán de la evolución y giros argumentales que el autor introduce constantemente. ¿Cómo reaccionaríamos nosotros si nos pusieran contra las cuerdas y con un límite de tiempo sin demasiadas pistas para descubrir la identidad de alguien de nuestro pasado, mientras la otra persona espera vernos fracasar? ¿Nos paralizamos? ¿Escapamos? ¿Atacamos en respuesta?

El ritmo frenético de la persecusión no se detiene una vez que Virgil —con su gabardina sin nada debajo— hace aparición en la oficina de Ricky, y aunque al principio es frustrante que el protagonista se vea arrastrado por todo este complot, una vez que el doctor comienza a racionalizar lo que está ocurriendo y su personalidad misma comienza a cambiar es cuando se pone interesante y retorcido para mí, porque el libro es más interesante cuando se convierte en un estudio de la mente del protagonista que sobre la amenaza —a quien no es tan difícil identificar. ¿Es necesaria la segunda parte? No, el final si bien no es del todo satisfactorio es lo suficientemente cerrado para haber dejado tranquilo a los lectores, pero de todos modos su existencia provoca que quiera leerlo y comprar lo que quince años de distancia han cambiando en el estilo del autor. Incluso si no es nada nuevo, probablemente sea un libro tan rápido de leer como este —lo que agradezco luego de mi mes de Brandon Sanderson :)

Gracias a Ediciones B por el ejemplar

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¿Empiezo ahora el segundo o termino El bosque oscuro? Decisiones, decisiones...